Así
es la vida, con sus caudales
Yermos,
latentes pero de pronto
Tras
la tormenta se colman de lluvia
Y
arrastran el barro del fondo
Las cosas del hombre,
Las
hambres del alma
Fluyendo
inertes en lodo
Resecas,
durmientes y ajadas
Pidiendo la lluvia agostadas
Sedientas
del agua que había
Otrora
en tiempos de riadas
Cuando
el diluvio sí acontecía
Colmando
de vida ese cauce
Que
inquieto se desvanecía
Camino
de un mar misterioso
Que
apenas las piedras verían
Un
río de piedras se antoja el camino
Un
valle pequeño de leve esperanza
Plagado
de hambres y hombres
Y
una persistente añoranza.
Que
fluya otra vez el destino
Que
salte el salmón del recodo
Que
beban los ciervos, que habiten las ranas,
Que
pinte de verde las piedras el moho.
Que un río de piedras es triste
Aunque
esconda la vida en el fondo.
Yo
quiero ser agua y no canto
Que
inmóvil aguarda un envite
Ser
vida en lugar de ser llanto
No
tanto piedra como arrecife
Cerca
del mar con las olas
Que
estallan vitales allá donde mire
Un río de piedras de santos
Guijarros
molestos para el pie tullido
Bañando
los pasos que allí lo transitan
Juan
Diego Jaen Bayarri, 20 agosto 2013

Estamos esperando nuevas entradas de Judijaba...
ResponderEliminarTengo curiosidad....¿quiénes estáis esperando nuevas entradas de judijaba?
EliminarCompañeros de viaje..., cercanos alejados, co-piedras de un mismo río... lectores, escuchantes... pero guardemos un anonimato que haga más libre tu expresión... no sea que conocer a tus lectores no te deje decir lo que quieres decir.
ResponderEliminarHay más en wordpress.judijaba
Eliminarhttps://judijaba.wordpress.com/2012/04/22/seasonal-allergic-pathitis/